Culture

Pobre de Mi

(Onda International Newspaper, 15/07/16) – Después de ocho días y medio de bullanga continua, el programa oficial llega a su último festejo, cuya denominación popular glosa un lamento por el fin de la fiesta. El “Pobre de mi” toma su nombre de la cancioncilla que repetirán una y otra vez las gargantas rotas de los mozos, hasta bien entrado el día 15: “Pobre de mí, pobre de mi, que se han acabado las fiestas de San Fermín“.
Al igual que lo hiciera el seis de julio, con la fiesta por estrenar, la multitud se congrega en la Plaza Consistorial para escuchar las doce campanadas que anunciarán el punto final. Muchos portan velas encendidas en sus manos; el pesimista verá en ellas la alegría que se apaga, y el optimista, la ilusión por los Sanfermines que llegarán a la vuelta de 356 días. Es el mismo espíritu consagrado en otra letrilla que alterna con la anterior: “Ya falta menos p’al glorioso San Fermín“.
A las doce de la noche, el Alcalde sale al balcón del Ayuntamiento; desde allí agradece a los pamploneses su tesón festero y les emplaza para el próximo año. Una traca de cohetes lanzada desde la contigua Plaza de los Burgos marca el principio del fin, ese regreso progresivo a la normalidad tras una semana excepcional. Muchos prolongarán la fiesta todavía unas horas, hasta que, ya de amanecida, desanuden su pañuelico rojo y se reconcilien con la cama, que quizá no han visitado desde que se calzaron el día 6 las alpargatas.

Onda International Newspaper – Pobre de Mi