Cultura Internaciónal

Antigua parábola de liderazgo: gerentes, confíen en sus empleados

(L.Timm – La Gran Época, 05/04/15) – Los chinos tienen este dicho: “Si duda de alguien, no lo contrate; si contrata una persona, no dude de ella”. También podría ser entendido como: “Si no confía en alguien, no lo contrate; si lo contrata, no lo interrogue”.

En el mundo empresarial actual, esta idea es más relevante que nunca. Si está leyendo esto, lo más probable es que sea un jefe, trabaja para uno o lo tuvo en el pasado. Los líderes exitosos en diversos sectores han reconocido que el trabajo creativo y el conocimiento, requieren una manera abierta, transparente y socialmente consciente para trabajar. Algunos lugares de trabajo siguen esperando, sin embargo, se aferran a una mentalidad de control y mando en la era industrial. En estas organizaciones, el equilibrio entre la necesidad del empleador para tomar control y la necesidad del empleado para su dependencia, continúa cargándose de tensión.

Los líderes de la antigua China ofrecieron una reflexión en relación con esto. Al relacionar los episodios de las carreras del Duque Huan y Guan Zhong, quienes gobernaron juntos al estado oriental chino de Qi hace más de 2.000 años; ilustramos algunos principios de liderazgo que rodean confianza y autonomía.

Contrate por carácter y ajuste cultural

¿Contrataría a alguien que alguna vez trató de matarle? ¿Qué pasaría con alguien con un currículum vitae de proyectos fallidos? Fue justamente fue lo que hizo el Duque de Qi cuando contrató a Guan Zhong, quien fue culpable en ambos casos.

Guan Zhong sirvió a uno de los rivales del duque, y bajo ese antiguo jefe, trató de matar al duque Huan. No sólo eso, no brindó ganancias a ninguno de sus últimos empresarios. Como soldado una vez desertó, y su récord como hombre de negocios era mediocre.

Sin embargo, a través de uno de sus ministros, un amigo cercano de Guan Zhong, el Duque aprendió a evaluarlo bajo una métrica diferente.

Para el ministro, que trabajó con Guan desde que eran jóvenes, su fallida misión de matar al duque no fue un signo de incompetencia. El fracaso de Guan hacia su antiguo amo, tampoco lo hizo poco digno de su confianza. Sobre la base de sus experiencias compartidas, el ministro creía que esta acción refleja prioridades principales de Guan para servir al pueblo en la medida de sus posibilidades, independientemente de quién estaba en el poder. Él estaba dispuesto a perder la batalla si eso significaba ganar esa legendaria batalla.

“Desearía gobernar a un solo estado, seré lo suficientemente bueno”, dijo el ministro, “pero si intenta poner orden en toda China, no utilice a ningún otro que a Guan Zhong”.

Durante dos días seguidos el duque entrevistó a Guan. El Duque Huan vio que a pesar de sus aparentes deficiencias, Guan Zhong encarnaba los principios de generosidad y de mente abierta que quiso para su gobierno.

Se hizo el contrato, y comenzó a surgir el Estado de Qi.

Cuando la confianza se multiplica, prosigue la prosperidad

Una vez que fue contratado por el Estado de Qi, Guan Zhong gobernó con los principios naturalistas del Tao, mientras que la enseñanza de lo que más tarde sería conocido como la ética de Confucio hacia la gente, mejoró el carácter moral de toda la nación. Por ejemplo, promovió los cuatro pilares de decencia, justicia, integridad y honor, e hizo un llamamiento a los aspectos positivos de la naturaleza humana.

Al igual que el duque Huan le confió el gobierno sobre el estado, Guan Zhong confió a la gente a ser laboriosa y no les bombardeó con superfluos impuestos de administración.

En unas pocas décadas, bajo la dirección de Guan Zhong, Qi se convirtió en uno de los estados más ricos de China. Su ejército, fue organizado solo para la defensa y protección de aliados en contra de agresores; siempre estuvo bien entrenado y bien equipado, y logró la victoria cada vez que se enfrentó en batalla. Por otra parte, los académicos y profesores de todas partes de China llegaron al Estado Qi para estudiar y exponer sus escuelas de pensamiento.

El Duque Huan de Qi se hizo conocido a través de los estados chinos como hegemónico, liderando una amplia alianza entre los señores feudales, él trajo orden no sólo a su propia tierra, sino que mantuvo la paz con los estados vecinos.

Guan Zhong era muy consciente de la comprensión Taoísta, que el mejor gobierno es aquel cuando la gente siente lo mínimo. Los principios sobre los que solía gobernar a Qi se propagaron por toda China y más tarde influenciaron las enseñanzas de Confucio.

Asesoramiento confiable ignorado, da comienzo a la caída

Pasaron los años, y Guan Zhong envejecía. Al ver al sabio ministro en su lecho de muerte, el duque Huan luchó por encontrar reemplazos. Propuso a tres hombres, pero Guan los desaprobó a todos. Estos funcionarios, observó, mientras que superficialmente son leales, cada uno cometió actos deshonrosos en contra de sus propias familias, lo cual reflejaba su interior de mal carácter y débil comprensión a los principios morales básicos.

Como enseñó Guan y más tarde Confucio, la familia forma la unidad básica de relaciones sociales humanas. Una persona que maltrata a su familia, no podría ser confiada con poderes a favor de la sociedad.

Guan Zhong falleció, pero el Duque Huan no tomó seriamente las sospechas de su ministro. En lugar de ver su comportamiento como prueba de una dedicación egoísta en estos tres hombres y para su propio progreso, el duque lo tomó como signo de lealtad.

Contrató a los tres hombres como sus ministros, y por supuesto, los nuevos subordinados inmediatamente planearon rebelión.

Los tres ministros encerraron al duque en su palacio mientras pretendían transmitir sus decretos oficiales. El Duque Huan, una vez el hombre más poderoso de China, murió de hambre en cautiverio y el estado de Qi entró en decadencia.
Original source: http://www.lagranepoca.com/36325-antigua-parabola-liderazgo-gerentes-confien-sus-empleados

Suscríbete a nuestro canal

Onda International Facebook page