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Design Visual

Regina Silveira: Latin American puzzle

(Susana Cabrera, Arti Shock, 11/02/26) – ¿Qué ocurre cuando una imagen se fragmenta y el tiempo insiste en reordenarla? En Latin American Puzzle, Regina Silveira (Porto Alegre, Brasil, 1939) vuelve sobre una misma pregunta tres décadas después. La exposición, presentada en Alexander Gray Associates, en Nueva York, pone en diálogo dos rompecabezas, To be Continued… (1997) y Continued… (2025), que, lejos de cerrar un ciclo, lo expanden.

Pionera del videoarte y el arte mixto en Brasil, Silveira articula cada una de estas obras a partir de cien piezas que ensamblan imágenes dispares: eventos sociales, figuras icónicas e ilustraciones atravesadas por referencias explícitas a la cultura latinoamericana.

El salto temporal de 30 años entre ambas piezas no solo introduce contrastes formales y emocionales, sino que evidencia cómo la historia, al repetirse, muta. Definida por la propia artista como “una colcha de retazos de carácter entrópico”, la serie se despliega como una reflexión estratificada sobre la identidad latinoamericana, siempre inestable, siempre inacabada. En ese vaivén, la obra subraya tanto la continuidad como el cambio: historias que se superponen, divergen y se transforman.

Latin American Puzzle amplía así la larga investigación de Silveira sobre los sistemas de representación visual, empleando la escala, la ausencia y la distorsión para desafiar jerarquías de poder establecidas y relatos mitológicos persistentes. Realizada en blanco y negro, la serie se nutre del lenguaje visual de los medios de comunicación que durante décadas representaron a América Latina como paraíso tropical, frontera peligrosa u objeto de fascinación exótica.

Al colapsar tiempo y geografía, Silveira genera encuentros inesperados, a veces humorísticos, a veces inquietantes, que revelan la persistencia de esas imágenes. Las elipsis en los títulos y la estructura inconclusa y reconfigurable del rompecabezas apuntan, finalmente, a una historia que aún se está desarrollando: una narración que se resiste a cerrarse y permanece abierta a la reinterpretación.

Concebido en 1992, cinco siglos después de las primeras incursiones europeas en América, Latin American Puzzle surge en un momento marcado por las transiciones democráticas que atravesaban la región y por una revisión profunda de las narrativas pre y poscoloniales en todo el hemisferio occidental. En ese contexto histórico y político, la serie se mueve entre lo conmemorativo y lo festivo, entre lo muerto y lo vivo, articulando un campo visual donde los entornos naturales y los espacios construidos se entrelazan sin jerarquías estables.

La constelación de imágenes que propone Silveira confronta directamente la explotación de los recursos naturales y la devastación de las comunidades indígenas, al tiempo que reconoce la resiliencia y la inventiva cultural que continúan definiendo a América Latina. En su léxico visual, conquistadores conviven con la cocaína, pirañas con misioneros jesuitas, cantantes pop con reliquias precolombinas y figuras revolucionarias con líderes populistas. A través de estas yuxtaposiciones deliberadas, la artista traza un mapa de las complejidades, tensiones y paradojas que animan unas historias colectivas siempre inacabadas y en permanente transformación.

Además, la diferencia entre ambos rompecabezas sugiere un cambio más abrupto. La pieza más reciente remite al ecosistema de las tecnologías globales de la información que configuran nuestra experiencia contemporánea y a las consecuencias de su circulación desbordada: la instrumentalización de las imágenes por la propaganda política de líderes radicales y divisivos, el acceso inmediato a registros de atrocidades históricas y actuales, y la convivencia, a veces armónica, a veces conflictiva, de figuras pop y referentes artísticos.

En ese entramado visual se perfila una identidad latinoamericana que se define tanto desde adentro como en diálogo, o fricción, con la mirada extranjera, al tiempo que emerge la pregunta inevitable de si en este gesto acumulativo y fragmentario late una voluntad iconoclasta por parte de la artista.


Cada pieza del rompecabezas activa una historia propia: algunas se ofrecen como signos inmediatamente reconocibles, otras resisten la lectura y exigen una mirada más atenta. En su conjunto, componen un mosaico denso y vibrante de mitos heredados, relatos en disputa y realidades vividas que continúan modelando a la América Latina contemporánea. Más que proponer una imagen totalizante, el ensamblaje insiste en la fricción entre sentidos, en la convivencia de lo contradictorio y lo inestable.

En ese espacio intermedio, entre memoria y presente, Silveira sitúa al espectador, invitándolo no solo a mirar, sino a cuestionar las imágenes que consume y los relatos que éstas sostienen. El rompecabezas, siempre susceptible de ser reconfigurado, se afirma, así, como una metáfora crítica de una historia que no se deja fijar y que permanece deliberadamente abierta.

Regina Silveira ha expuesto en toda Europa y América, incluyendo exposiciones individuales en el Instituto de Arte Contemporáneo de São Paulo, Brasil (2025); La Virreina Centre de la Imatge, Barcelona, España (2024); Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de São Paulo (MAC-USP), Brasil (2021); Paço das Artes, São Paulo, Brasil (2020); Pabellón del Parque Olímpico de Esculturas, Museo de Arte de Seattle, Washington (2019); Museo Brasileño de Escultura (MuBE), São Paulo, Brasil (2018); Museo Oscar Niemeyer, Curitiba, Brasil (2015); Museo Amparo, Puebla, México (2014); Museo de Arte Contemporáneo Aldrich, Ridgefield, Connecticut (2012); Fundación Iberê Camargo, Porto Alegre, Brasil (2011); Centro Cultural Banco do Brasil, São Paulo, Brasil (2009); Museo de Arte en Espacios Públicos Køs, Køge, Dinamarca (2009); Museo de Antioquia, Medellín, Colombia (2008); y Palacio de Cristal, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, España (2005), entre otros. Su obra está representada en colecciones públicas internacionales, entre ellas el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Argentina; el Museo de Arte Moderna de São Paulo, Brasil; El Museo del Barrio, Nueva York; Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, España; Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, La Jolla, California; Museo de Bellas Artes, Houston, Texas; Museo de Arte Moderno, Nueva York; Museo de Arte Pérez, Miami, Florida; y Museo de Bellas Artes de Taipéi, Taiwán, entre otros. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Tomás Francisco Prieto (2025); el Premio del Gobernador del Estado de São Paulo (2013); el Premio MASP-Museo de Arte de São Paulo Assis Chateaubriand a la Trayectoria (2013), que fue acompañado de una exposición; y el Premio a la Vida y Obra (2012) de la Asociación Brasileña de Críticos de Arte.

Susana Cabrera, Arti Shock, 11/02/26 – Regina Silveira: Latin American puzzle