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Guillermo Lorca llena sus óleos de bellas y bestias

(Luiki Alonso, Cultura Inquieta, 28/07/26) – La belleza suprema resulta más frágil y delicada cuando se circunscribe en un entorno que resulta inquietante y amenazante.

Es de ese fuerte contraste conceptual desde donde surge el universo pictórico del artista chileno Guillermo Lorca García que es especialista en llenar sus virtuosos óleos de bellas y bestias.

Nacido en Santiago de Chile en 1984, se ha hecho popular por sus piezas de gran formato que fusionan la técnica clásica con imágenes oníricas, simbólicas y a menudo perturbadoras.

Se formó con el pintor chileno Sergio Montero, posteriormente fue discípulo y asistente de Odd Nerdrum en Noruega, y a raíz de ese aprendizaje, desarrolló una sólida trayectoria expositiva internacional.

Su obra tiene sus raíces en la pintura figurativa, pero su impacto emocional dista mucho del realismo convencional. Críticos y curadores describen un lenguaje pictórico singular donde niños, animales, belleza, violencia, mito y oscuridad coexisten en composiciones de gran riqueza teatral.

Entre sus exposiciones más importantes destacan Vida Eterna en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, Animales Nocturnos en la GAM, El Esplendor de la Noche en el Museo MOCO de Barcelona, ​​y exposiciones individuales en la Galería Nacional de Sofía y el Museo MEAM de Barcelona en 2026.

A pesar de que el soporte de sus obras finales es el lienzo tradicional, para llevarlos a cabo, realiza bocetos digitales porque como él mismo explica, la pintura es una tecnología muy antigua que tenía un cierto proceso químico para hacer producciones que perduren en el tiempo. La tecnología siempre ha estado ligada al arte.

Guillermo afirmaque en sus cuadros explora la psique humana y los impulsos inconscientes a través de las figuras de los animales y los/as niños/as que plasma.

«Siento que el mundo de los símbolos, como en las mitologías, ya sea en escritura, de manera oral o en pintura, es un lugar que expresa muchas cosas, pero no creo en elementos fantásticos ni sobrenaturales. Por tanto, no creo en el psicoanálisis como disciplina científica; he leído algunos libros de Freud y lo más interesante de ellos son los casos reales de sus pacientes». 

Asegura que su arte y su técnica está muy cerca de los simbolistas y otros artistas del siglo XIX aunque comenzó inspirándose y fijándose en la técnica de grandes figuras como Velázquez, Rembrandt, Sorolla y en los Victorianos, como Alma Tadema.

La finalidad de su trabajo es la creación de sus propios símbolos. La inocencia de sus niñas y sus mujeres se enfrenta a la fiereza de esas bestias que aunque aparecen relajadas, siempre sugieren desconfianza, tensión y violencia.

Sumergirse en la obra de Guillermo Lorca es entrar en el mundo que habitamos y las vidas que transitamos. Esos espacios en los que el mal y el odio siempre están latentes y acechando dispuestos a devorar nuestro cuerpo y nuestra alma.

Luiki Alonso, Cultura Inquieta – Guillermo Lorca llena sus óleos de bellas y bestias