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Iseo & Dodosound presentan “Volando”

(Silvia García, Cultura Inquieta, 06/02/26) – El dúo navarro vuelve a la escena con fuerza gracias a ocho nuevas canciones en las que el reggae vuelve a ser el punto de partida.

Volando es el quinto álbum de Iseo & Dodosound y la continuación natural de un viaje iniciado en su anterior trabajo. Si aquel disco se gestaba en pleno torbellino, este nace justo después: cuando la tormenta queda atrás, el cielo se abre y todo se observa desde otra altura.

Aquí no hay urgencia, hay perspectiva. Hay luz, calma y un nuevo aire que también atraviesa el proceso creativo.

A lo largo de los ocho cortes que componen el álbum, el dúo habla de amor, de la voluntad de habitar el presente en un mundo acelerado, de desprenderse del juicio ajeno, de sentirse perdido y de ofrecer cobijo a quienes buscan consuelo o incluso un lugar al que pertenecer. Letras que miran hacia dentro mientras el paisaje pasa por debajo.

En lo sonoro, Iseo & Dodosound continúan evolucionando desde su esencia: la raíz jamaicana sigue siendo la columna vertebral, pero la paleta se amplía entre reggae, rub a dub y ska, con pinceladas de dancehall, una potente y ya reconocible sección de vientos y la voz de Iseo sobrevolando cada instrumental.

Volando, su quinto álbum de estudio, es un trabajo que planea alto sin perder el contacto con el suelo.

Hablamos con ellos para que nos cuenten sus primeras sensaciones una vez publicado el álbum.

Volando es vuestro quinto disco. Echando la vista atrás, ¿cómo recordáis vuestros inicios y cómo valoráis todo el camino recorrido?

Es curioso porque, aunque ya hayan pasado 12 años desde aquel 2014 en el que empezamos a componer nuestras primeras canciones, lo recordamos como si fuera ayer. Recordamos dónde cantamos por primera vez algunos de los temas de Cat Platoon, o incluso la ropa que llevábamos la noche que actuamos en un pueblo de Ourense.

Somos conscientes de que, aunque tengamos muy presente todo el camino recorrido, ha pasado tiempo y cinco discos se dicen pronto. Ha sido mucho trabajo y desarrollo. Poder permitirnos vivir de nuestra música no es algo sencillo y somos muy conscientes de ello, así que lo valoramos con total agradecimiento.

¿Qué diríais que ha sido lo más difícil durante este tiempo?

Puede que las renuncias. Ir a contracorriente del ritmo más común de tu entorno —los conciertos en fin de semana o el verano como temporada alta— no siempre ha sido fácil.

No estar en fechas señaladas o en cumpleaños de familia o amigxs, sobre todo durante los primeros años, cuando estábamos más focalizadas en asentar las bases del proyecto.

Vuestra música parte del reggae y el dub para fusionarse con otros estilos. ¿Cómo describiríais vuestra música a alguien que no os conozca?

Partiríamos del mismo punto que plantea la pregunta: el reggae y el dub. Musicalmente bebemos del reggae y de casi todos los subgéneros de la música jamaicana, que tratamos de interpretar adaptándolos a nuestros sentimientos, nuestro entorno y el momento vital que atravesamos.

Conceptualmente partimos sobre todo del dub como idea, basada en la maquinaria, los efectos y la electrónica, algo que hemos respetado desde el inicio hasta hoy, apostando por un formato de maquinaria dub sumada a la voz, y no por una banda convencional de batería, guitarra y bajo. Describirse a uno mismo no es sencillo y quizá nuestra música sea más capaz de hacerlo que cualquiera de nuestras explicaciones.

Volando es vuestro nuevo lanzamiento. ¿Cómo describís este disco y en qué se diferencia de los anteriores?

Estamos en paz y felices con nuestro recorrido, y no vivimos tratando de diferenciarnos constantemente de lo que hemos hecho hasta ahora. Creemos que suena bien y que profundiza en muchos temas cercanos y comunes a mucha gente.

Quizá sea más calmado y tenga más paz que nuestro último trabajo, pero lo vemos como un paso más en un camino sólido de años, como una piedra más en nuestra casa. ¿Muy diferente de las piedras que tiene a los lados? Seguramente no, pero ocupa su lugar y cumple su propósito.

Vuestras letras hablan de naturaleza y libertad, pero también hay espacio para reflexiones sociales, como en Inocente o Extranjero. ¿Cuál es el mensaje que tratáis de transmitir con vuestra música?

Depende de la canción; cada una puede ser un mundo. A menudo nos gusta profundizar en temas que planteen dilemas, que midan hasta dónde somos libres, que hablen de los problemas de la gente que nos rodea o de quienes están lejos, con la esperanza de que otras personas encuentren refugio en nuestras canciones.

El reto está en extraer de esos temas una energía musical que vaya más allá de una consigna, y en ello estamos.

Sois un referente de la escena reggae nacional, que parece haber vivido momentos mejores. ¿Cómo lo veis vosotros? ¿Qué necesita el reggae nacional para recuperar la importancia de hace unos años?

Es una pregunta complicada. Personalmente no creemos que las cosas estén peor que hace unos años. Hay escena, artistas, público y festivales. Si falta algo, probablemente sean más discos: que se publiquen más trabajos completos en los que la parte esencial de la producción y las canciones se centre en quienes escriben y cantan los temas.

Y la música en general, ¿os gusta el camino que ha tomado la industria en los últimos años o hay cosas que os negáis a aceptar?

Nos guste o no, es lo que hay. Estamos satisfechos con el camino que hemos tomado nosotros, y ya es bastante. La industria no cuida ni mira: si le sirves, te usa y te pone delante; mientras le sirvas. Cuando no vales, te aparta o te tira. El artista independiente lo es porque se niega a aceptar ciertas cosas.

Silvia García, Cultura Inquieta, 06/02/26 – Iseo & Dodosound presentan «Volando», un disco inspirado en el amor por la naturaleza